Artículo 367. Admisibilidad e improcedencia
La apelación se interpone dentro del plazo legal ante el juez que expidió la resolución impugnada, acompañando el recibo de la tasa judicial respectiva cuando esta fuera exigible.
La apelación que no acompañe el recibo de la tasa, se interponga fuera del plazo, que no tenga fundamento o no precise el agravio será de plano declarada inadmisible o improcedente, según sea el caso.
Para los fines a que se refiere el artículo 357, se ordenará que el recurrente subsane en un plazo no mayor de cinco días, la omisión o defecto que se pudiera advertir en el recibo de pago de la tasa respectiva, en las cédulas de notificación, en la autorización del recurso por el letrado colegiado o en la firma del recurrente, si tiene domicilio en la ciudad sede del órgano jurisdiccional que conoce de la apelación. De no subsanarse la omisión o defecto, se rechazará el recurso.
Si el recurrente no tuviera domicilio procesal en la ciudad sede del órgano jurisdiccional que conoce de la apelación, tramitará la causa de manera regular y será el juez quien ordene la correspondiente subsanación del error.
El superior también puede declarar inadmisible o improcedente la apelación, si advierte que no se han cumplido los requisitos para su concesión. En este caso, además, declarará nulo el concesorio.
Comentario
El artículo 367 CPC regula los requisitos formales y temporales de admisibilidad de la apelación, estableciendo causales de rechazo de plano y mecanismos de subsanación de defectos. Define cuándo la apelación será declarada inadmisible o improcedente y atribuye tanto al juez de origen como al superior la facultad de control sobre el cumplimiento de estos requisitos.
Temas: requisitos formales de admisibilidad, plazo de presentación, defectos subsanables, rechazo in limine, control de legalidad en la apelación, tasa judicial